10 de septiembre de 2010

¿A dónde estás? No te puedo hablar
mi compañera dueña de mi voluntad
mi mal de ojo, mi mentira, mi verdad, mi centro forward.

Mirá que ando regulando medio mal
y en Caballito no se gana nada más
y mis amigos se perdieron en el bar, y en mi memoria.

Princesita paraguaya,
yo no quiero que te vayas lejos de mí.
Caminatas orientales, mis tormentas cerebrales,
más quiero escuchar de tu
inocencia
que estoy buscando al fondo
de .

Mirá que mal que no nos quedó tiempo para más
y despertar, fue como despedirte a tiempo
y algún lugar de mi locura te quiero llevar,
estoy hablando bastante preciosa.

Se puso mal y nos fuimos corriendo del bar,
volvió a gritar, me dijo que era un delincuente,
quiso llorar, después que me invitó a fumar,
quise probar sus cumbias mortales.


Si la buscás no te preocupás,
si es infinita esta tristeza o es banal,
si es inventada esta locura o es mortal
o es mi cabeza.

Yo siempre busco la manera de volar,
yo siempre sueño con la idea de escapar,
y estoy tratando de mí tanto no hablar
y es imposible.

Fuimos a comprar la muerte
para vivir más ausentes, no aprendimos a respirar.
pero un día aprendiste y ahí nomás te despediste,
ahora, solo a lidiar con esta tristeza
me está partiendo al medio, princesa.

Mirá qué mal, qué triste desenlace mortal
Qué perdurar, qué rica pastillita fuerte
Qué voluntad, lo poco de tu humanidad
Estás salvándome todos los días.

Qué rebelión lo que hace chico a este corazón
Qué maldición, me estoy quedando un poco solo
Igual deja, voy persiguiendo mi verdad
Es el principio de todo, princesa.



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