30 de enero de 2009

Prologo


Un miedo oceánico, obscuro, inmenso.
Un grito diablo vestido de blanco,
juego el juego que me diste
sincronizo con la nada
entregados al instinto
comenzamos una hazaña.
Cambia el audio ecualizando este momento,
arena en la ciudad ya lejos del desierto.
Entre las páginas del libro
encuentro la flor disecada,
el orgullo de un momento,
la reliquia de la amada,
el momento en que en dos mundos
la suerte ha sido echada

Un mar de amar profundo
y en la superficie... todo esto...

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